Nuestra Historia

Más de un siglo en cada pared.

Una casona neoclásica de finales del siglo XIX en el corazón del centro histórico de Guadalajara, restaurada con respeto por su pasado y por quienes vendrán.

Vista lateral de la fachada del Hotel Boutique Ferrocarril 1888, Guadalajara

La calle que lleva el nombre con orgullo.

El 15 de mayo de 1888 llegó a Guadalajara el primer tren desde la Ciudad de México, inaugurando la estación que se levantó a cinco cuadras de la Plaza de Armas — exactamente en las inmediaciones de donde hoy se encuentra este hotel. Esa noche, la ciudad celebró con verbenas populares y un esplendoroso baile en el Teatro Degollado.

En ese contexto de modernidad y euforia, esta cuadra se convirtió en una de las más prósperas y elegantes de Guadalajara. Entre las mansiones que daban vida a la calle, destacaba una casona de estilo neoclásico italiano — refinada, generosa, imponente — posiblemente obra del arquitecto alemán Ernesto Fuchs, el mismo que diseñaría decenas de edificios emblemáticos en el centro histórico tapatío.

Una historia en cuatro capítulos

1888

La construcción

La casona neoclásica nace en la época dorada del ferrocarril en Guadalajara.

1924 – 1980

Casa de huéspedes

Durante 56 años, la casona da hospedaje a viajeros que llegaban a la ciudad por el tren.

1980 – 1997

Escuela

El edificio se convierte en espacio educativo. Cada etapa deja su huella en las paredes.

2026

Hotel Boutique

La restauración más cuidadosa de su historia: 15 habitaciones, un restaurante y una identidad propia.

Con el paso del tiempo, la ciudad cambió.

El ferrocarril quedó en la memoria. La casona vivió diferentes vidas: por 56 años fue casa de huéspedes, después escuela, después refugio. Cada etapa dejó su huella en las paredes, en los umbrales, en la madera de las puertas.

Hoy, el Hotel Boutique Ferrocarril 1888 es la más reciente — y más cuidadosa — de esas transformaciones. Restauramos el alma del edificio sin borrar su historia: conservamos su fachada neoclásica, sus proporciones originales y el espíritu de una época dorada, integrando el confort y el diseño que el viajero contemporáneo merece.

Capitel corintio original del Hotel Boutique Ferrocarril 1888, Guadalajara

"Porque algunas historias merecen seguir escribiéndose."

Hotel Boutique Ferrocarril 1888 · Guadalajara

La hospitalidad que se siente desde el primer paso.

Creemos en el turismo que conecta. En los espacios que tienen algo que contar. En la hospitalidad que se siente desde el primer paso, no desde el check-in.

El Ferrocarril 1888 no es solo un lugar donde hospedarse. Es una experiencia diseñada para quienes viajan buscando algo más que una cama: cultura, historia, gastronomía y la calidez genuina de Guadalajara.

Cada habitación lleva el nombre de una historia real. Cada rincón del hotel guarda un pedazo de esta ciudad. Y cada huésped se convierte, sin saberlo, en parte de ese relato que comenzó en 1888.

15 habitaciones. 15 historias.

Cada habitación lleva el nombre de un personaje, lugar o momento real de la historia de esta calle y esta ciudad.